Duelo y pérdidas
En términos coloquiales entendemos que una persona “está en duelo” cuando está sometida a una pérdida sin posibilidad de reparación. Esta manera de entender el duelo hace que englobemos todo un conjunto de situaciones vitales que implican dejar algo atrás o estar sometidos a un cambio importante en nuestras vidas.
Las personas podemos experimentar a lo largo de nuestra vida diferentes tipos de duelos y pérdidas. Si bien uno de los duelos más dolorosos es la pérdida de un ser querido, también otras situaciones vitales lo conllevan.
Podemos sufrir distintos tipos de duelo como:
- Separación o divorcio
- Ruptura amorosa
- Cambio migratorio o de domicilio
- Duelo perinatal
- Abandono del "nido" por parte de los hijos
- Pérdidas materiales y financieras
Un proceso complejo en tiempos difíciles
En tiempos tiempo de pandemia, excepcionales y difíciles, muchas personas han experimentado dolorosas pérdidas, bien de personas amadas o bien debido a un súbito empeoramiento de sus condiciones de salud después de atravesar la Covid-19. Otras han perdido su trabajo o la estabilidad laboral que disfrutaban previamente, y todas en su conjunto hemos afrontado cambios abruptos en nuestro estilo de vida habitual sometido a fuertes restricciones.
Estar en duelo conlleva un importante estrés emocional y físico, y hay que entender que en esta travesía no existe una progresión lineal, sino una adaptación constante a una montaña rusa emocional que en un principio no tiene ni lógica ni temporalidad.
El duelo es una experiencia íntima y cada persona lo vivirá de forma individual con sus ritmos y tiempos.
La importancia del acompañamiento terapéutico
El proceso de acompañamiento terapéutico sostiene a la persona durante el tránsito hacia la aceptación de una realidad dolorosa. Ayuda a promover una reflexión sobre esta experiencia para crear un nuevo significado, uno que resulte tolerable y permita a la persona continuar viviendo con mayúsculas.
Trabajar internamente por alcanzar cierto grado de aceptación es muy importante porque permite a las personas salir del hondo sufrimiento que les genera la pérdida y encontrar una salida mental y espiritual para la paz.
Beneficios del acompañamiento emocional
1
Evita la cronificación del duelo y otras expresiones desadaptativas, como el consumo excesivo de psicofármacos, somatizaciones o autolesiones.
2
Actúa como un factor de protección frente al desarrollo de síndromes más complicados, como el duelo crónico.
3
Proporciona herramientas de contención y elaboración para gestionar el dolor de manera más saludable.
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